Esa fue la frase pronunciada por Fanny Mickey al cierre del Festival Iberoamericano de Teatro, sin embargo parece que no llegó a todas las partes del mundo.
No sólo lo digo por los sucesos con nuestros vecinos, sino por la cantidad de vícitmas que ha dejado la inútil guerra en Irak o los más recientes acontecimientos en el Tibet.
¿Qué les irá a tocar no solo a los hijos de las generaciones jóvenes actuales, sino a "los hijos de mis hijos y los hijos de tus hijos"?