Hoy, por esas circunstancias de la vida, hice algo que no me gusta: ir a un velorio.
Es una situación terrible, porque no encuentras las palabras correctas para decirle a los dolientes, el clásico "lo siento", en esos momentos suena tan falso, porque realmente nadie sabe cómo te está doliendo o, como te estás sintiendo, pero es una gran amiga y tenía que estar allí.
Resalto el tenía, porque es el que me da pie para pensar que ya estoy empezando a hacer "planes adultos". Antes, uno iba con los papás a ese tipo de cosas. No eran los amigos de uno los que estaban en el papel de dolientes, eran los de los papás o, en su defecto era uno despidiendo a sus abuelitos.
Definitivamente "el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos".
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miércoles, 18 de agosto de 2010
viernes, 30 de julio de 2010
Mátenme porque me muero
Hoy, luego de haber leido un comment en Facebook, me siento así... pero es una decisión tomada, así que no hay marcha atrás.
lunes, 19 de julio de 2010
¿El alma duele?
Alguna vez, siendo pequeña, me pregunté si el alma duele.
Hoy, poco menos de 20 años después,
con una herida profunda allí puedo contestarme que sí y,
lo peor es que para este tipo de dolores no hay cura...
ni siquiera el tiempo, que dicen que todo lo cura,
es capaz de sanarlos.
¡Me duele el alma y nadie se imagina cuánto!
lunes, 12 de julio de 2010
"Te desconozco"
Así le dijo uno de sus amigos más cercanos, luego de pasarse la tarde hablando cosas banales y trascendentales.
Esa tarde habían llegado a un punto álgido: cómo habían quedado las cosas con quien ella estaba saliendo. Él le había pedido que se dieran un tiempo y, ella por miedo al compromiso y otros factores, le dijo que se tomara el tiempo que necesitara.
Ella aprovechó que era época de vacaciones, se fue al mar, se rodeó de las estrellas y, "puso su casa en orden".
Él por su parte no hizo sino recordarle cuánto la extrañaba, sin embargo ella decidió ignorar sus mensajes de texto, de voz y en Facebook.
A su regreso, ella encontró las cosas entre los dos muy distantes y frías. Sin embargo, por su terquedad decidió dejar las cosas así y, esperar a que él decidiera tomar la iniciativa y proponerle que reanudaran las cosas.
Su amigo, quien sirvió de cupido, le insiste en que arreglen las cosas, sin embargo ella, terca y obstinada, se niega... por lo que él le dice te desconozco. Ella se defiende diciéndole que en ese mes de vacaciones aprovechó para cambiar y ser otra, que lo único que no dejará de lado es la terquedad, que le sirve de coraza para evitar todo aquello a lo que teme, así que:
Esa tarde habían llegado a un punto álgido: cómo habían quedado las cosas con quien ella estaba saliendo. Él le había pedido que se dieran un tiempo y, ella por miedo al compromiso y otros factores, le dijo que se tomara el tiempo que necesitara.
Ella aprovechó que era época de vacaciones, se fue al mar, se rodeó de las estrellas y, "puso su casa en orden".
Él por su parte no hizo sino recordarle cuánto la extrañaba, sin embargo ella decidió ignorar sus mensajes de texto, de voz y en Facebook.
A su regreso, ella encontró las cosas entre los dos muy distantes y frías. Sin embargo, por su terquedad decidió dejar las cosas así y, esperar a que él decidiera tomar la iniciativa y proponerle que reanudaran las cosas.
Su amigo, quien sirvió de cupido, le insiste en que arreglen las cosas, sin embargo ella, terca y obstinada, se niega... por lo que él le dice te desconozco. Ella se defiende diciéndole que en ese mes de vacaciones aprovechó para cambiar y ser otra, que lo único que no dejará de lado es la terquedad, que le sirve de coraza para evitar todo aquello a lo que teme, así que:
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