viernes, 31 de diciembre de 2010

¡Año nuevo, vida nueva!

Como por no perder la costumbre, el post de fin de año viene tarde y a las carreras.

En resumen: este fue un muy buen año. Cumplí la meta más importante: me gradué.

Además, pude ver a Metallica y Aerosmith en vivo y en mi país -y el año entrante veré a Iron Maiden :)-

Sigo muy contenta con mi trabajo, me ascendieron, y, ahora aunque con más responsabilidades, he descubierto que la investigación es lo mio.

Además tengo unos amigos que están en las buenas, en las malas y en las regulares... a ellos gracias por estar ahí y enseñarme tantas cosas :)

Como gran meta para 2011 está el terminar la especialización.

A mis cuatro muy queridos seguidores les deseo un muy feliz año lleno de felicidad, salud, prosperidad, metas cumplidas y sólo cosas buenas porque sé que ¡¡se lo merecen!!

¡Ah! y como este fue el año de los post musicales, éste no podía ser la excepción.







martes, 7 de diciembre de 2010

Así llegamos al fin (III)

Para leer la segunda parte acá
Y, la primera acá


Uno, dos, tres timbrazos y nada...

Otros tres y, tampoco...

Mejor la llamo a la casa, así me conteste su hermano

Hola, en el momento no nos encontramos.
Si nos estás buscando con urgencia, llámanos al celular,
si no, dejá tu mensaje

Contestó esa voz paisa que tan bien conocía

Juana, si estás ahí contéstame, por favor.
Es más, yo sé que estás ahí, contéstame.

¿Aló?

Juanis, ¿por qué saliste corriendo?
¿Por qué ese mensaje de texto?
¿Lo haces sólo por amargarme?

Pablo, ya te dije, te amo, pero no quiero ataduras.
No lo hago por amargarte... me propuse dejar de ser tu karma.

¿Ser mi karma?
¿No habíamos dejado ese tema atrás?
¡Antes de ser novios me lo decías por amargarme!

¿Te acuerdas de lo que yo te contestaba?
¿Si no lo hiciera para amargarte, qué sentido tendría ser tu karma?
Además ser tu dharma no sería tan chévere... ¡tú ya tienes el tuyo!

Y yo te decía:
Todos necesitamos un némesis, pero...
¿por qué carajos me tocó el más difícil de todos?

¿Suerte, azar, destino?

No lo sé, llámalo como quieras...
En todo caso quiero que hablemos,
quiero que volvamos a ser lo que fuimos.

No sé... por lo pronto debo colgar.


domingo, 5 de diciembre de 2010

Y así llegamos al fin (II)

Para leer la primera parte haga click acá

Habían sido la pareja más bonita de la facultad. La más estable.

Pablo adoraba a Juana y, ella se moría de amor por él... fue por eso que Pablo, en la velada más romántica que jamás alguien se pueda imaginar, le propuso matrimonio, haciendo caso omiso a cientas de conversaciones en las que Juana le había dicho que ni con él ni con nadie se casaría... no estaba dispuesta a perder su libertad.

Frente a la propuesta, ella prefirió quedarse callada y salir corriendo hacia ningún lugar. Pablo salió tras ella, pero encontrarla fue imposible. Dos días después recibió un mensaje de texto que decía:

Sabes que te amo, pero creí que lo tenías claro,
no me caso ni contigo, ni con nadie,
así que mejor dejemos esto así.
Eres libre.
Juana




jueves, 25 de noviembre de 2010

Y así llegamos al fin

Uno, dos, tres repiques... "Sistema correo de voz, tendrá cobro a partir de este momento"

Otros tres y, "Buzón de mensajes"

Pues nada, recurriré al mensaje de texto: Hoy más que nunca necesito un abrazo. Si fuera suyo, sería mucho mejor.

Juana se puso la coraza, sabía que la necesitaba, iba a ser un largo día y de no ponérsela se desharía como un cubo de hielo o, como el terrón de azúcar que acababa de poner a su café.

Tuvo un día horrible en la oficina... miles de tareas, información para procesar, documentos por redactar y, un enorme vacío en su corazón.

Hacía un mes había terminado con Pablo, su novio de casi toda la vida, por lo que no sabía en qué momento la iba a hacer ceder y, sentarse en un rincón de su hermosa oficina de abogada a llorar. Sin embargo, en medio de tantos pendientes no hubo tiempo, la coraza había quedado bien calada.

Continuará...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Todo un reto



Nadie dijo que sería fácil...
Lo emprendí porque quise y,
No permitiré que sea más fuerte que
Las ganas de salir adelante e ir tras mi sueño.

lunes, 25 de octubre de 2010

¡Me gradue!






La semana pasada fue de grandes acontecimientos: estuve de cumpleaños, mi blog estuvo de cumpleaños y, me gradué como abogada, luego de cinco años de alegrías, peleas con la carrera, trasnochadas -que fueron más bien pocas-, madrugadas -que fueron bastantes-, conocer personas nuevas que pasaon y dejaron huella y, otras que simplemente pasaron, tareas, lecturas, sentencias, talleres, parciales, quices, y demás cosas que implica la vida de estudiante de pregrado, porque mi vida como estudiante no ha terminado, felizmente. Tengo la oportunidad de estar haciendo la especialización.


Ya sé que se vienen nuevos retos, nuevas oportunidades y nuevas responsabilidades, pero daré lo mejor de mí para afrontarlos.











sábado, 23 de octubre de 2010

¿Y si fuera una princesa?

Era una pregunta que le hacía Sofía a su mamá, cada noche mientras le leía el acostumbrado cuento antes de dormir.

¡Imagínate mami!, pondría ser tan blanca como la nieve y vivir con unos enanos, como Blanca Nieves o, tener una trenza tan larga y rubia como la de Rapunzel y, lanzarla por la ventana de la torre más alta del castillo y, que un príncipe azul viniera a rescatarme. O, ¡mejor aún!, podría tener hadas madrinas tan especiales como las de la princesa Aurora, que no permitirían que nada malo me pasara.

Su mamá la miraba complacida y le decía: Sofi, puedes estar tranquila, no dejaré que nada malo te pase y, estaré para siempre.
***************

Pero la vida es más dura que los cuentos de hadas. Sofi creció y, a medida que el tiempo iba recorriendo su vida, ella se daba cuenta de ello. A sus veinte años ocurrió uno de esos desastres, uno inevitable y que afectaba directamente a su madre, quien le habría hecho esa promesa y, que a partir de ese día no podría volver a verla. Un ladronzuelo, por el afán de quitarle un celular había cometido el terrible error de matarla.
En ese momento, Sofía perdió todo su brillo, su sonrisa y las ganas. Era la niña de su mamá, y ante la ausencia de un padre, su única guía era ese ser que se había convertido siempre en hada madrina, paño de lágrimas, compañera de cine y de risas.
Hoy quizá, nada valía la pena. Ya ella no podría cumplir esa promesa que le hizo cuando era pequeña.
Ahora se enfrentaría a la vida real y no era el mejor momento para hacerlo, pues recién estaba empezando a salir con la gente de su universidad. Comenzó a beber exageradamente y dejó que la pena se la llevara. En una de esas tardes de parranda luego de la universidad lo conoció, era Felipe Pombo, un joven bien presentado y que frecuentaba la universidad , pero nunca se le veía en clase. Tenía lujosos carros y en la universidad se oía el rumor de que hacía parte de un peligroso grupo de la ciudad que traficaba con droga, por eso nunca se le veía sin plata como le solía suceder al promedio universitario.
Felipe era muy galante y esa misma noche que se habían conocido, le propuso llevarla hasta la casa en una de sus camionetas y, para asombro de ella, Felipe no se había comportado con ella como todos los que le habían propuesto llevarla... todos querían besos y posterior sexo casual. Él no, con un simple beso en la mejilla y un nos vemos mañana, se había despedido desinteresadamente.
Sofía no sabía que pensar... Felipe era súper churro y ella se moría cada vez que lo veía... las mariposas hacían fiesta en su estómago. Sin embargo y, debido a los rumores siempre tuvo miedo de acercarse más a él.
*******************
Su vida se había transformado de una manera absurda. De sus sueños de cuentos de hadas, en los que ella era una verdadera princesa, había pasado a un mundo desolado y triste en el que, ni siquiera su madre estaba ya para guiarla.
Los días de Sofía, de un momento a otro se habían convertido en lo que ella siempre temió: comunes y corrientes. Había logrado cuadrar su horario, para tener las tardes libres para trabajar. Dictaba asesorías en diferentes programas de diseño, una de sus pasiones, para poder subsistir. Casi no tenía amigos y sus conocidos, generalmente, eran un número de inmaduros y consentidos con los que no le interesaba tratar. Ya tenía suficiente con sus líos de alcohol como para lidiar con los de los demás.
Un buen tiempo había pasado desde la última vez que había visto a Felipe Pombo; podría decirse que simplemente había sido como una ráfaga fugaz, hasta ese buen día de marzo en el que...
Felipe apareció ensangrentado en la puerta de su casa. Golpeó afanosaente y gritaba desde la puerta SOFÍA, SOFÍA AYÚDAME, realmente traía afán. Casi tumbado en la puerta seguía golpeando hasta que Sofía bajó y por fin le abrió. El pobre estaba extremadamente agitado, casi no le cabía en sus pulmones cada respiración que hacía.
Pero, ¿qué pasó? le preguntó Sofía, a lo que Felipe le respondió Acabo de matar al jefe, el patrón del país. Sofía seguía sin entender...
Lo hizo entrar a la sala. Le pasó una toalla para que se limpiara la sangre que cubría sus manos. Buscó un vaso de agua para él y uno de whisky para ella. Se sentó a su lado y, mirándolo a los ojos le preguntó los detalles de lo sucedido.
¿Cómo así que alguien tan insignificante mató al patrón?
¿Quién es el patrón?, ¿El Presidente?, ¿Un narco?
Todo daba vueltas en su cabeza y, realmente le costaba creer toda la narración de Felipe, que más parecía una escena de película que algo sucedido en la vida real. Había balas, persecuciones en carro, escoltas, hasta una explosión alcanzó a nombrar.
Y, ¿cómo lograste escapar?
Corriendo...
Eso le sonó bastante sospechoso. Decidió esperar a que Felipe se durmiera y, decidió salir a recorrer los sitios de su narración, que no quedaban nada cerca.
Intentó llegar a ellos, pero le fue imposible... la Policía había cerrado cuadras enteras. Salió corriendo de ahí...
¿En qué momento dejé entrar a un asesino a mi casa, que se acostara en mi cama? y, peor aún ¿en qué momento dejé de temerle y permití que entrara en mi vida? se reprochaba durante el camino de vuelta a su casa, que le pareció más largo, frío y oscuro que cuando iba.
Tenía un mal presentimiento.
Cuando por fin llegó, en la puerta de su casa, la estaba esperando la Policía. No la dejaron entrar, se la llevaron para la estación. Querían saber ciertas cosas...
Le preguntaron de dónde conocía a Felipe, qué tipo de relación tenía con él y cuánto tiempo había estado viviendo con él. ¿Viviendo con él? Para Sofía no había nada más descabellado que eso. Ella había dejado de verlo desde aquella vez y su mundo era totalmente aparte del de ese hombre que en algún momento le llegó a interesar.
Desesperada por no saber qué pasaba realmente, comenzó a gritar, tanto que tuvieron que calmarla y devolverla al psiquiátrico donde había pasado una buena temporada varios años atrás.
Los trastornos mentales que Sofía sufría la habían hecho pensar que Felipe, su esposo y padre de su bebé era un criminal. Todo había estado en su cabeza. Las calles que recorrió nunca estuvieron llenas de policías y, Felipe nuca mataría a nadie...
Todo lo había imaginado. Como había pasado dos semanas atrás cuando fue al trabajo de su esposo y...
Sintiéndose Rapunzel, como en su infancia, decidió asomarse por el inmenso ventanal de un vigecimocuarto piso, e intentó extender su inexistente trenza, para que Felipe, su príncipe azul subiera a rescatarla de las garras de la terrible bruja que, la torturaba, como en los cuentos de la infancia.
Muchísimas gracias a @Karen_Abello (Karen Abello), @state_of_mind (Naty Marenco) y @N0ta_mental (Camilo Andrés), por ayudarme a construir este cadáver exquisito para celebrar mi segundo aniversario como inconstante bloggera.